Sin que venga a cuento...
Desde que entré en Radio Nikosia, con el tiempo, he hablado de estar en blanco y desconectado, de cómo la creatividad se bloquea en uno... Y de cómo la vida de un recién nacido es una hoja en blanco que habría que llenar con una hermosa canción.
También he hablado de la confianza, de la importancia que tiene para todo el mundo, y hablar de ello no me ha servido de mucho, porque a estas alturas parece que nunca la haya despertado en nadie; porque estoy en un agujero, y ahora mismo mi vida me parece una canción horriblemente triste...
He hablado de los malos momentos, de las pérdidas amorosas, de las enfermedades (o estados de ánimo) que te hacen querer desconectar con el mundo, y de la nostalgia, y he querido rendir tributo a la amistad, todo esto en una novela que no me parece que le haya servido de mucho a nadie...
Y he hablado del miedo, y este sentimiento me sirvió para escribir, pero no para desahogarme del todo, porque sigo teniendo miedo... miedo a seguir en el agujero en el que estoy, y desde el que os escribo...




